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Celebrating the Life of Ana Maria "Lorena" Creque
Beloved Daughter • Mother • Grandmother • Sister • Aunt • Cousin • Friend
July 12, 1961 – July 21, 2026
"Her children arise and call her blessed." — Proverbs 31:28
With profound sadness, yet unwavering faith in God's promise of eternal life, we celebrate the life of Ana Maria "Lorena" Creque, who peacefully entered the presence of her Lord and Savior on July 21, 2026, at the age of 65, following a courageous battle with illness.
Born on July 12, 1961, in Tegucigalpa Honduras. Lorena was the beloved daughter of Ramona Elvir Torres and Felipe Antonio Constanza, who preceded her in death.
She is lovingly survived by her devoted mother, Ramona Elvir Torres; her brothers, Felipe Antonio Constanza and Juan Ramón Constanza; her sister, Patricia del Carmen Constanza de Lorenzana; her beloved children, Carlo Alexander Creque and Christine Annette Creque; and her cherished grandchildren, Viviana Louise Creque, Lincoln Alexander Creque, Henrique Omari Flores, and Alicia Loren Flores.
Lorena was formerly married to Carlos Creque, with whom she shared their beloved children, Alex and Christine, and the treasured blessing of their four grandchildren, Viviana, Lincoln, Henrique, and Alicia. The family they built together and the love they shared for their children and grandchildren remained one of life's greatest blessings.
Lorena was a woman of extraordinary strength, resilience, determination, and unwavering faith. She believed in hard work, personal responsibility, and doing things the right way. She never sought pity. She faced life's challenges with courage and dignity, standing firmly for what she believed was right. She was strong without being hardened, glamorous without being vain, independent without forgetting those she loved, and faithful through every season of life.
Yet behind that strength was an incredibly loving and generous heart. She built family wherever she went. To many she became a sister, daughter, aunt, cousin, second mother, mentor, confidante, and lifelong friend. Family, to Lorena, was built through love, loyalty, compassion, and lasting friendships.
She loved tending her gardens, caring for her plants, dancing to her favorite music, cooking for those she loved, traveling, and bringing people together. She also had a flair for elegance, carrying herself with grace, confidence, and dignity. If you knew Lorena, you knew no gathering was complete until everyone had eaten, laughed, and felt like family.
Above all, Lorena was a devoted mother and grandmother. She taught by example—to work hard, to be compassionate, to stand for what is right, and to live with faith and integrity. Her greatest gift was making people feel they belonged.
After a courageous fight against severe illness, Lorena entered eternal rest surrounded by the love of her family. Though our hearts are broken, we find peace knowing she is now free from pain and embraced by God's everlasting love.
Throughout her journey, our family held tightly to the belief that where there is life, there is hope. We prayed for healing, trusted in God's perfect will, and never stopped believing.
A Family's Promise
Until we meet again, Mami.
Thank you for your strength, unconditional love, wisdom, laughter, elegance, and countless sacrifices. As your children, Alex and Christine, we promise to carry your legacy forward. We will honor your values, cherish your traditions, and love one another the way you loved us. We will honor your life by living with faith, laughter, music, dancing, a table full of food, beautiful flowers, open hearts, and always making room for one more person at the table.
Your love lives on in each of us. We love you more than words can ever express, and we always will.
Until we meet again... rest peacefully in the arms of our Lord.
“Well done, good and faithful servant; enter into the joy of your Lord.” — Matthew 25:23
Lovingly dedicated by her mother, Ramona Elvir Torres; her children, Alex (Laura) and Christine; her grandchildren, Viviana, Lincoln, Henrique, and Alicia; her brothers, Felipe (Vicky) and Juan (Melisa); her sister, Patricia (Estuardo); and the countless family members and friends whose lives were forever enriched by knowing and loving Lorena.
Your life was a blessing, your memory a treasure. You are loved beyond words and missed beyond measure.
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Celebrando la Vida de
Ana Maria “Lorena” Creque
Amada Hija • Madre • Abuela • Hermana • Tía • Prima • Amiga
12 de julio de 1961 – 21 de julio de 2026
“Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada.” — Proverbios 31:28
Con profundo dolor, pero con una fe inquebrantable en la promesa de Dios de la vida eterna, celebramos la vida de Ana Maria “Lorena” Creque, quien partió en paz a la presencia de nuestro Señor y Salvador el 21 de julio de 2026, a la edad de 65 años, después de una valiente lucha contra la enfermedad.
Nacida el 12 de julio de 1961, en Tegucigalpa Honduras. Lorena fue la amada hija de Ramona Elvir Torres y de Felipe Antonio Constanza, quien la precedió en la presencia del Señor.
Le sobreviven con inmenso amor su querida madre, Ramona Elvir Torres; sus hermanos, Felipe Antonio Constanza, Juan Ramón Constanza y Patricia del Carmen Constanza de Lorenzana; sus adorados hijos, Carlo Alexander Creque y Christine Annette Creque; y las mayores alegrías de su vida, sus queridos nietos, Viviana Louise Creque, Lincoln Alexander Creque, Henrique Omari Flores y Alicia Loren Flores.
Lorena estuvo casada con Carlos Creque, con quien compartió la bendición de formar una familia con sus queridos hijos, Alex y Christine, y la dicha de ver crecer a sus cuatro nietos: Viviana, Lincoln, Henrique y Alicia. La familia que formaron juntos fue una de las mayores bendiciones de sus vidas, y el amor que siempre compartieron por sus hijos y nietos fue un vínculo que jamás desapareció.
Lorena fue una mujer de extraordinaria fortaleza, perseverancia, determinación y una fe inquebrantable. Creía en el trabajo duro, en la responsabilidad personal y en hacer siempre las cosas correctamente. Nunca buscó la lástima de nadie. Enfrentó cada desafío con valentía y dignidad, manteniéndose firme en sus principios. Fue fuerte sin endurecer su corazón, elegante sin ser vanidosa, independiente sin olvidar a quienes amaba y fiel a Dios en cada etapa de su vida.
Detrás de esa fortaleza había un corazón inmensamente generoso y lleno de amor. Dondequiera que iba, construía una familia. Para muchos fue hermana, hija, tía, prima, segunda madre, consejera, confidente y amiga para toda la vida. Para Lorena, la familia no se limitaba a los lazos de sangre; se construía con amor, lealtad, compasión y amistades sinceras.
Disfrutaba cuidar de sus jardines y de sus plantas, bailar al ritmo de su música favorita, cocinar para quienes amaba, viajar y reunir a familiares y amigos. También tenía un gusto especial por la elegancia. Siempre se distinguió por su elegancia, su buen gusto, su porte y la confianza con la que caminaba por la vida. Quienes conocieron a Lorena saben que no había reunión completa hasta que todos hubieran comido, reído y se sintieran como en familia. Esa era su manera de amar.
Por encima de todo, Lorena fue una madre y una abuela ejemplar. Enseñó con su propio ejemplo el valor del trabajo, la compasión, la integridad, la fe y la importancia de hacer siempre lo correcto. Su mayor regalo fue hacer que cada persona se sintiera bienvenida, amada y parte de su familia.
Después de una valiente lucha contra la enfermedad, Lorena partió rodeada del amor de su familia. Aunque nuestros corazones están llenos de tristeza, encontramos consuelo al saber que ya no sufre y que ahora descansa en la presencia eterna de Dios, envuelta en Su infinito amor.
Durante todo este camino, nuestra familia se aferró a la convicción de que donde hay vida, hay esperanza. Oramos por su sanidad, confiamos en la perfecta voluntad de Dios y nunca dejamos de creer.
La Promesa de Nuestra Familia
Hasta que nos volvamos a encontrar, Mami.
Gracias por tu fortaleza, por tu amor incondicional, por tu sabiduría, por tus risas, por tu elegancia y por cada sacrificio que hiciste por nuestra familia.
Como tus hijos, Alex y Christine, te prometemos que honraremos tu legado. Honraremos los valores que nos enseñaste, conservaremos las tradiciones que sembraste en nuestra familia y nos amaremos unos a otros como tú siempre nos amaste.
Honraremos tu vida viviendo como tú nos enseñaste: con fe, alegría, música, baile, una mesa siempre llena de comida, flores hermosas, corazones abiertos y haciendo espacio para una persona más en la mesa.
Tu amor vive para siempre en cada uno de nosotros.
Te amamos más de lo que las palabras pueden expresar, y así será por siempre.
Hasta que nos volvamos a encontrar… descansa en paz en los brazos de nuestro Señor.
“Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor.” — Mateo 25:2
Con todo nuestro amor
Dedicado con infinito amor por su madre, Ramona Elvir Torres; sus hijos, Alex (Laura) y Christine; sus nietos, Viviana, Lincoln, Henrique y Alicia; sus hermanos, Felipe (Vicky), Juan (Melisa) y Patricia (Estuardo); y los innumerables familiares y amigos cuyas vidas fueron enriquecidas para siempre por haber conocido y amado a Lorena.
Tu vida fue una bendición, tu recuerdo es un tesoro. Eres amada más allá de las palabras y extrañada más de lo que el corazón puede expresar.
Sunday, July 26, 2026
6:00 - 8:00 pm (Eastern time)
Donaldson Funeral Home, P.A.
Monday, July 27, 2026
Starts at 10:00 am (Eastern time)
Donaldson Funeral Home, P.A.
Tuesday, July 28, 2026
2:00 - 8:00 pm (Eastern time)
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